Consejos para cocinar con ollas:

Cocina con ollas y come bien

La comida es más que alimentarse. Es disfrutar y compartir. ¿Qué mejor plan para pasar un buen rato que quedar con los amigos y compartir una buena comida? Salir a tomar unas tapas, ir a un restaurante elegante o cocinar en casa un plato con esfuerzo para nuestros invitados.

Todos vivimos estas experiencias con nuestras amistades o familia. De un tiempo a esta parte se está recuperando la tradición de cocinar en casa. Gracias en parte a varios programas de televisión que han llegado al gran público y que tratan de la cocina y los cocineros. Digamos que se ha recuperado la moda de cocinar en casa. Y eso es fantástico.

Además, ahora hay herramientas que nos ahorran tiempo y complicaciones a la hora de cocinar, como las ollas programables. Las ollas programables más reconocidas son de la marca GM. En las grandes superficies encontraremos ollas GM y también de varias marcas más. En general todas nos darán buen resultado en la cocina, aunque nunca está de más comprar una olla de una buena marca. Aunque su precio sea superior, son ollas que usaremos durante muchos años, por lo que a largo plazo la diferencia de precio no será tan relevante.

Una olla GM y olvídate de preparar platos en el microondas. Que sí, que es más sencillo comprar comida preparada y recalentarla en el microondas, pero no es ni mucho menos lo mejor. No sólo por el sabor, sino porque la comida también es alimentación. Todos queremos tener buena salud, y eso se comienza a trabajar con el tipo y calidad de los alimentos que ingerimos. ¿De qué nos sirve salir todos los días a correr si después descuidamos el tipo de alimentos que tomamos? No hay que obsesionarse, pero sí es importante tener claro qué tipo de alimentación queremos llevar.

La comida de un buen restaurante no está rica porque sí. Se hace con buenos ingredientes, comida fresca y cocinada con cariño y buena mano. En casa no tenemos tanto tiempo y ganas de cocinar todos los días, pero para eso están las ollas programables GM, los robots de cocina, etc.

Usa de forma inteligente el tiempo ayudandote de estos utensilios de cocina. Hoy en día no son caros y cualquier hogar puede ahorrar durante unos meses para tener uno en la cocina. Nos ayudan a cocinar más rápido, con menos problemas y así será más sencillo que no caigamos en la tentación de tirar de cocina pre-cocinada.

¿Qué tiene de malo la comida pre-cocinada? Ese tema daría para escribir un libro. Pero vamos a centrarnos en dos puntos. Hay más factores a tener en cuenta, pero como no tengo todo el tiempo del mundo para escribir este artículo, nos centraremos en dos: el azucar y la sal.

Cuando una empresa crea un producto de comida pre-cocinada, ¿cuál es su objetivo principal? Que se venda bien. Esto es lógico y desde aquí no tenemos nada en contra de las empresas y de que quieran vender. Ahora bien, si quieren vender bien su nuevo plato pre-cocinado, ¿qué necesitan? Pues que sea rico, barato y muy fácil de hacer. Eso es en lo que se fijará la persona que visita el supermercado. No va a dedicar demasiado tiempo a tomar la decisión: echará un vistazo rápido a los productos de la estantería, y el que le parezca más atractivo, y que tenga un buen precio será el que termine en su cesta de la compra. Hasta ahí todo bien.

Una vez en su casa lo cocinará, y si no esta muy rico no lo volverá a comprar. He ahí el problema. Si está muy rico es casi seguro que el cliente lo comprará de forma regular. Eso es lo que quiere la empresa (normal). ¿Y cómo logramos que esté tan rico? Poniendo mucha sal y edulcorantes. Este es el principal problema de la comida pre-cocinada. El exceso de sal y de azúcares.

Por un plato no pasa nada, pero si de forma regular nos alimentamos con este tipo de comidas, pagaremos el precio. Ingerir demasiada sal va a suponer, entre otras cosas, tener una mayor presión arterial. Los hombres solemos pagar muy caro tener este tipo de problemas de salud. La hipertensión suele provocar daños al corazón y riñones. Teniendo en cuenta que muchos hombres mueren de forma prematura por problemas de corazón, ¿te sigue pareciendo tan atractivo ahorrar tiempo en cocinar a cambio de descuidar el tipo de alimentos que tomas?

A corto plazo es más molesto tener una olla GM en casa y dedicar unos minutos a cocinar. Pero si planificas bien, en realidad cocinar no te llevará tanto tiempo, y muy probablemente lo ganarás en años de vida. Tu decides.

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