Cómo escaldar tomates:

A veces, en algunas recetas en las que utilizamos tomate, debemos retirar su piel y si en alguna ocasión habéis intentado pelar un tomate, independientemente de si estaba maduro o verde o incluso si lo habéis intentado con una puntilla muy afilada, habréis visto que es una tarea difícil. El tomate se usa para muchísimas recetas, desde un plato de bacalao a una sencilla ensalada.

En la piel se concentra gran parte de sus mejores propiedades para la salud, las cuales según los expertos pueden incluso a llegar a ser más potentes que cualquier otra sustancia sintética creada para nuestro organismo, lo que hace que esta fruta sea un alimento de gran importancia en nuestra dieta.

La piel está muy pegada a la pulpa y si no se tiene un cuchillo muy afilado el filo incluso puede resbalar por la piel de este producto. Obviamente no todas las recetas que llevan tomate requieren que le quitemos la piel, pero…. ¿cómo podemos hacerlo correctamente? Con muy poco esfuerzo y en apenas unos minutos conseguiremos dejar los tomates completamente libres de su piel.

¿Cómo escaldar los tomates?

El procedimiento es muy sencillo y lo que debemos hacer es llenar una olla con agua y la ponemos a hervir, procurando echar la suficiente agua como para cubrir por completo los tomates.

Antes de meterlos en el agua es importante hacerles un pequeño corte en cruz con la punta de un cuchillo muy afilado. Debemos hacer solo un corte superficial, eso nos ayudará a pelar el tomate de una forma mucho más cómoda después.

Cuando el agua rompa, a hervir, incorporaremos los tomates y los dejaremos hervir durante un minuto aproximadamente y después los sacamos rápidamente. Los dejaremos que se enfríen y veremos cómo el corte que les hemos hecho antes de meterlos en el agua se va abriendo poco a poco y ya podremos ir tirando con cuidado de la piel y si están bien escaldados saldrá sola.

Esto hará que podamos preparar platos en los que no queramos encontrarnos la piel del tomate como por ejemplo la salsa para un guiso de carne, una sopa fría de tomate, un zumo natural, gazpacho, salmorejo, etc.

Consejos

Como debemos cubrir los tomates completamente con el agua, para saber exactamente qué cantidad necesitamos, lo que debemos hacer es poner los tomates que queremos escaldar en la olla, cubrir con agua y después sacar los tomates.

Si por cualquier descuido nos hemos olvidado de ellos y se han quedado más de un minuto en el agua hirviendo, lo que podemos hacer es sacarlos y ponerlos directamente bajo el agua fría para que la cocción no se siga haciendo, pero debemos pelarlos rápidamente porque la piel se endurecería de nuevo.

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